Mostrando entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de noviembre de 2013

Ça marche!

Hace casi un mes que empecé a trabajar y aunque es mejorable y tiene alguna que otra pega, es un trabajo, género ingresos y me paga el seguro médico a mis hijos y a mí. Más que un aprobado merece y el reto principal que me propuse en tierras teutonas conseguido. Me siento orgullosa de mí misma.

El día a día no es fácil y si ya era complicado antes, ahora que me paso trabajando todo el tiempo que mis hijos están en la guarde, lo es más. Me refiero a hacer la compra, a limpiar, poner lavadoras, preparar comidas... Vamos, lo que hace toda "madre" de vecino. 

Tendrías que ver mi cocina y mi salón... Ese rato entre que llegamos de la guarde y se acuestan, lo dan todo y más. Yo les permito ciertas concesiones porque sí encima de que se pasan de 8 a 16:30 en la guarde luego solo hago de policía, no disfrutaremos nunca los unos de los otros. Reservo las pocas fuerzas que me ha dejado el día para sentarme con ellos mientras se hace la cena y montar vías de tren, dibujar en la pizarrita mágica con el pequeño, hacer carreras con las maletas de viaje que aún no he conseguido bajar al trastero y todo lo que no sea peligroso para nada ni para nadie, dentro de ciertos límites porque si se presentase aquí alguna amiga sin hijos, lloraría de la ansiedad pensando en que rozamos los límites de nuestra integridad física. Es así y el que no se lo crea, que tenga dos hijos con tan poca diferencia y ponga a prueba su capacidad de sorpresa. 

Desde hace unos días conseguí que el padre los recogiera por las mañanas lo cual nos permite poder estar en la cama algo más de una hora extra y me ahorra dinero de transporte, tiempo, sudor y nervios. Creo que es positivo para todos: los niños adquieren un contacto rutinario con el padre, al padre aunque se opuso con todas sus fuerzas creo que también le está gustando y a mí, qué deciros, a mí me permite poder acabar de arreglarme tranquila antes de ir a trabajar y llegar al trabajo de hora. Todo un lujo, que dure! 

Entre tanto conocí a alguien simpático y majete aunque para variar, más liado que la pata de un romano así que entre mi vida, la suya y todo lo demás hace como diez días que no nos vemos. No ha pasado nada de nada pero no tengo prisa y si no sale nada, tampoco pasa nada... De momento me ilusiona y si algo así, casual y espontáneo surge, estupendo y si no, lo dicho, a seguir con lo mío que bastante tengo aunque también siento que me apetece y me desquita de otras cosas así que pese a que en ocasiones me lluevan críticas, las escucho, las analizo y sigo mi instinto.

Hoy no puedo más y aún tengo que poner algo de orden en este sindios pero lo hago con la satisfacción de sentir que la cosa avanza, que he conseguido grandes logros y que el sufrimiento, la lucha y ser paciente, tienen su recompensa. 

Weiter so!


martes, 1 de octubre de 2013

Volcada en la búsqueda de empleo

Después de ver que este mes no sólo he tenido que hacer frente a los gastos del mes, sino a los atrasos desde que me fui (¡qué listo!), guarderías, suministros varios y otros gastos me doy cuenta que mis previsiones me empujan al acantilado económico.

Entre todo lo que tengo que hacer, entre toda la tediosa burocracia en la que me veo envuelta, entre cuidar de mis hijos, de la casa, de mí, tengo que hacer horas extras para mandar currículums con carta personalizada dazu como se estila en estas tierras, ir a empresas de trabajo temporal, maquearme y ponerme crema antiojeras para compensar las 5 horas que con suerte, alcanzo al cabo del día.

Dicho sea de paso, viendo que era contraproducente para mi salud, he dejado el Redbull (¡notición!) y procuro mantenerme con un café con leche por las mañanas, en lugar de los dos o tres cafés que me venía tomando (a parte del redbull).

Hoy precisamente tengo una entrevista, espero que sea fructífera y además comprando el pan he visto que buscaban gente, así que doble trabajo hoy. Prepararme para la entrevista y darlo todo y preparar currículum y carta  de presentación para enviarla por correo a la franquicia que me suministra pan y cruasanes.

Esta mañana, en otra más de las administraciones a las que he acudido, me ha vencido el desánimo y he roto a llorar delante de la funcionaria que no daba crédito a lo que le contaba. Va a necesitar que le lleve una montaña de papeles para empezar a tramitar cualquier ayuda, así que he reservado la noche, cuando los niños se duerman, para tenerlo listo para esta semana.

En esos momentos he llegado a pensar "juro que te mataré", no lo toméis como nada literal, es una forma de decir que me pagará todo este desgaste, este dolor, este sufrimiento y lo que es peor, el sufrimiento que de forma directa o colateral les llega a mis pequeños.

Con la cabeza alta, con fuerza, con brío, con un aquí estoy yo, pongo a Dios por testigo :) que salgo de esta!

sábado, 21 de septiembre de 2013

Informe Semanal

Ya sabía que la semana iba a ser dura pero aún y cuando me preparo, sigue habiendo cosas que hacen que me vea superada. 

El lunes, se presenta el señor aporreando el timbre y mandando mensajes diciendo que sabe que estoy en casa y que le dé su router. No son pocos los que me decían dáselo y ya, pero es que resulta que ese día y con esas maneras me di cuenta de que no puedo someterme a sus "peticiones" sistemáticamente a cambio de la paz. El precio es demasiado alto y no va a hacer que su actitud cese, todo lo contrario. Sometiéndome a todo lo que pide sin rechistar por no discutir o exponer a mis hijos, alimento a la bestia y cada vez se siente con más fuerza para exigirme sin reparos.

Necesité ayuda, necesité que fueran a buscar a los niños a la guarde porque él estaba en la puerta esperando a que saliera, no para agredirme, pero sabiendo que tenía que salir, esperaba, imagino, presionarme hasta que le dejara entrar a por su maldito router. Que dicho sea de paso, ya que migraba su contrato a casa de su novia, al menos que me hubiese tratado con dignidad y no me corte los servicios con mala baba o si es así, acepta que vas a tener tu router cuando a mí me de la gana. A los tres días me lo volvió a pedir y se lo llevó. Fin de la historia (de ésta).

El martes llegaba una amiga a casa, se instala en la ciudad unos meses. Estuvimos para arriba y para abajo, y todo añadido a mi ritmo habitual. Lo sabía, lo predije pero no es nada que no haya hecho con gusto.

El miércoles me llamó una amiga porque una conocida tenía un puesto de trabajo disponible y conseguí una entrevista. Fue decepcionante aunque lo peor fue tener que rechazarla, ¡por Dios! con mi situación, rechazar una oferta de trabajo. La oferta consistía en 30 horas semanales, pagadas a unos 3,5€ la hora y 5€ la hora extra. Incluía trabajar sábados también y teniendo en cuenta que mi babysitter cobra 10€ la hora, por su trabajo durante los cuatro sábados del mes tendría que entregarle todo mi salario. No tenía sentido.

El viernes después de llamadas y mensajes conseguí una babysitter y después de mucho tiempo salí a divertirme y a reírme con un par de amigas, me vino tan bien, que hoy lo vamos a repetir. ¡Hay que aprovechar!

Hoy he tenido un encontronazo con una señora en el tranvía y la señora ha pagado todo el estrés que no siempre consigo canalizar de forma saludable. No es que no se lo mereciera, pero yo no me siento orgullosa de mi actuación. 

Ir en el tranvía con dos niños tan pequeños implica en ocasiones que griten, que se quieran poner de pie en el asiento o cosas por el estilo. Normalmente y pese, en ocasiones, a algunas miradas desaprobadoras, lo solemos conseguir sin percances, pero la señora de hoy ha entrado a matar. Me ha dicho que consideraba inaceptable que los niños pusiesen los pies en el asiento y dicho así, parece que yo miraba desde la otra punta del vagón como mis hijos saltaban descaradamente encima del asiento. No, yo estaba de pie, a su vera, pidiéndoles que se sentaran bien, que no pusiesen los pies encima del asiento, que no gritasen pero ella obviamente no me entendía. Dio igual, insistió y la miré con mala cara, a lo que de repente cogió y les habló directamente a mis hijos diciéndoles que eso los alemanes no lo hacen que eso sólo lo hacen los españoles. No fue que hiriera mi sentir patrio, ni tampoco fue su insistencia, imagino que debía ser una persona triste y con alto grado de frustración que no encontraba forma de canalizarlo si no era de esta manera. Lo que realmente hizo que empezara a echar fuego por la boca, que le pidiese que se bajase del tren si tenía problemas y que le dijera de todo en mi idioma materno, fue que se dirigiera a dos niños pequeños, que los intimidara, que utilizase esa forma de expresar su indignación. Me oyó en el tren y cuando bajamos le pegué una voz con algo que la dejaba en evidencia delante de toda la parada. 

Insisto, no me siento orgullosa, no lo volvería a hacer, fue todo fruto de mi nivel de estrés.

Y finalizada otra semana, me siento satisfecha pero aún no he cumplido el objetivo principal de encontrar un trabajo. Espero tener noticias esperanzadoras la semana que viene, mi tiempo se acaba.






miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Siesta o RedBull?

Aún estoy en fase de adaptación como mis hijos en la guardería, que se vuelven a adaptar aunque ya les resulte todo  familiar.

La vuelta está siendo dura porque obviamente hay muchas cosas amargas, el hecho de que mi exmarido y su novia hayan estado viviendo en mi casa durante nuestra ausencia ha hecho que su impronta esté por toda la casa. Hasta corazoncitos pintados en la pizarra me he encontrado. A veces lo vivo como algo humillante, pero casi siempre me río.

La cuestión es que entre ubicarme y organizar la ropa de los niños, que a esta edad crecen tan rápido que todo lo que tenían en sus cajones les está pequeño. Luego tengo que ponerme al día con todos los pagos pendientes, acreedores que me llaman, a los que llamo... Vamos, que las horas de guardería se me quedan en nada para poder hacer todo lo que tengo que hacer. 

Uno de mis principios es, ya que aún no trabajo e igualmente van a la guardería cuando los voy a recoger tengo que haber hecho todo lo imprescindible y dedicarme a ellos por entero. Nos vamos al súper, que les encanta, nos vamos a la estación, cuando reúno valor, esperamos en la parada hasta que llega el tranvía que a mi hijo mayor le gusta más y todo lo que a ellos, dentro de lo razonable, se les antoje.

Por las noches, cuando se duermen, aprovecho para desquitarme por aquí escribiendo cuatro tonterías de vez en cuando ;) y continúo con mi labor de oficina, transferencias, mails y gestiones en general. Lo que a fin de cuentas supone que duermo unas cinco horas al día y cuando estoy despierta o estoy con los niños o enfollonada.

Hoy me arrastraba y me he decidido a dormir una siesta, me lo voy a permitir, he pensado. El problema es que siempre van surgiendo cosas que me impiden echarme y dormir un poco, hoy ha sido uno de esos días y llegado el momento me he preguntado, me acuesto y miro de relajarme o me tomo un redbull y echo los restos.

Adivinad.

viernes, 2 de agosto de 2013

¡Avante a toda!

Queda un mes escaso para mi regreso a tierras teutonas y ya he empezado la fase activa de búsqueda de empleo en Alemania. 

Tengo que acabar de pulir el currículo y hacer una buena plantilla de mi carta de presentación para después simplemente cambiar detalles para cada empleo. Para esto espero encontrar algún aliado que otro, por aquello de no meter mucho la pata con faltotas de ortografía o expresiones que dada la inercia, se traducen literalmente del idioma materno pero que se desvirtúan cuando las trasladas tal cual, a otro idioma. 

Voy a empezar siendo algo selectiva e iré reduciendo las exigencias hasta que encuentre una fuente de ingresos. 

Esto es un reto, lo sabía cuando me metía en este fregado pero ser capaz de conseguirlo me da fuerzas para darlo todo. 

Si lo consigo ¡ay madre, si lo consigo! De hacerlo, me habré demostrado muchas cosas a mí misma y si no, a plantearse el futuro de otra forma y confiar en que si el destino me lleva a otros puertos será porque algo bonito me espera allí.


viernes, 19 de julio de 2013

Mudarme o no mudarme. Ésta si que es la cuestión.

Ahora este tema ronda mi cabeza y la verdad es que aunque tengo claro que quiero hacer, lo habido y por haber, por no tener que mudarme, hay que tener muy claro a que me enfrento. Llevo un par de días hablando con una buena amiga que, en un acto de responsabilidad, me invita a la reflexión.

Hagamos recuento de gastos:

Vamos a ver, por un lado tenemos que si me quedo, tendré que asumir mil euros de alquiler, más internet y luz: 1150€. A esto hay que sumarle la comida y haciendo cálculos creo que con cincuenta euros a la semana podríamos sobrevivir, sin comprar caprichos. Yendo a comprar a un hipermercado económico, lo consigo: 250€ más. En transporte también necesito invertir dinero, bien sea en gasolina para el coche o en una tarjeta de transportes. He pensado en trasladarme a la guardería, como al trabajo (que aún no tengo), en bicicleta pero hay que disponer de un plan B. Creo que con cincuenta euros de gasolina al mes o cincuenta euros en tarjeta de transportes cubriría esta parte: 50€ más. Aunque la ley alemana establece que los gastos de guarderías no están incluidos en el dinero que me pasa por los niños, según el abogado de mi marido no se va a hacer cargo. También es verdad que bajo la condición de padres separados el precio por la guardería disminuye, por lo que después de mirar un poco en internet, calculo que pagaré unos 250€ por la guardería de ambos y la comida. Después ya veremos si se hace cargo de la mitad o no, ahora pongámonos en lo peor. El sofá, la tele y la cocina se están pagando en cómodos plazos mensuales, 270€ más. Por último mi smartphone que va a dejar de ser smart ¡a la voz de ya! como no consiga rebajar la cuota a unos 30€ en total. Negociaré con mis amigos de la Telekom. Y con esto llegamos a la módica suma de 2000€. Hay más deudas, créditos e historias que una vez que consiga trabajo y forma de pagarlos, los pagaré, como jurista conozco mis obligaciones y aún mejor, las consecuencias de no cumplirlas.

Y ahora hablemos de los ingresos:

Como ingresos dispongo del Kindergeld que si mi marido viene a buenas a cambiarlo a mi nombre, suponen un ingreso de 368€ al mes y por otro lado, lo que el padre está obligado a pagarles quiera o no quiera, a esto no se puede oponer bajo ningún concepto, es la pensión alimenticia o Kindesunterhalt. Esta cifra puede variar mucho, va en relación a su salario y a grosso modo y haciendo una media podrían suponer unos 600€ al mes. Por lo que andamos cerca de la mitad de lo que necesito ingresar mensualmente.

Debo encontrar un trabajo donde ingrese alrededor de unos 1200€ netos al mes. Lo cual no es fácil pero a mi favor están las fervientes ganas de salir adelante y un empuje increíble para demostrarme a mí misma que no es verdad eso de "Sin ti no soy nada". 

Pero bueno, al lío:

Pros de mudarse a una vivienda que suponga la mitad, es decir, de unos mil euros a unos quinientos euros. Por menos no encuentro nada que cubra nuestras necesidades mínimas de espacio y ubicación:

1.- El gran beneficio de mudarse sería que las exigencias económicas serían mucho menores y eso entre otros, me relajaría a la hora de tener que buscar empleo no siendo necesario tal vez, ni una jornada completa. En caso también de necesitar apoyo económico externo, la ayuda no tendría porqué ser tan abultada.

Y aquí acaban los beneficios de mudarse a otra vivienda, el único beneficio, que ahí es nada, es el económico. Vamos a ver los problemas de mudarse:

1.- La mudanza supondría un coste entre empresa de mudanza, desmontaje y montaje de muebles, de la cocina y pintar toda la casa y dejarla en orden para entregarla, de unos tres a unos cuatro mil euros calculo a bote pronto (sin contar que deba invertir algún dinero en la nueva casa). Estoy informándome con diferentes empresas de mudanzas para que me den precios pero la primera con la que lo he intentado no quiere dar precios, ni aproximados, si no ve la casa antes. Por cierto, este dinero por supuesto, no lo tengo.

2.- En segundo lugar y para mí, el problema más importante, el cambio que supone para mis hijos. Ya han sufrido muchos cambios y cuando tanteo a mi hijo diciéndole que si buscamos otra casa más chuli, me dice que si Lorenz se va a venir con nosotros, el hijo de unos vecinos con el que suele jugar. Y que si el trampolín, que hay instalado en el jardín comunitario, nos lo llevaríamos. Cuando me dice estas cosas, creo que representan el apego que le tiene a ese ambiente. Le hace feliz volver a casa cuando los recojo en la guarde y parece que corretear de aquí para allá por nuestro jardín o el comunitario con su bici, le encantan.

3.- Y por último, esta casa es para mí la culminación de muchos esfuerzos, de sueños, en esta casa y a pesar del poco tiempo que llevo en ella, no sólo he invertido tiempo, he invertido ilusiones y no me encuentro con fuerzas ni físicas ni emocionales para, no sólo afrontar una mudanza, si no para mandar a la porra todos esos sueños e ilusiones porque mi príncipe azul haya decidido salirse del cuento. No será fácil, lo sé, pero quiero intentar ver si soy capaz de sacarlo todo adelante.

La conclusión a la que llego es clara, tengo que ponerme manos a la obra y pasar a la acción y creo que ahí me encuentro ya, cualquier idea o ayuda será bienvenida. 

¡Vamos!